lunes, 9 de enero de 2017

AXO, EL ALUPIO Y LA MONTAÑA 65 (La historia de una criatura humana(?) de ocho centìmetros.



Muchas gracias noble joven por semejante favor que me ha hecho.
Con todo èsto, ya no seré mas el señor del tiempo oscuro.
Los miró suave sintiendo el mal olor que salía de sus nalgas y que algo raro tenía ahì. Entonces caminó hasta debajo de algunos árboles donde había agua y avergonzado, se bañò con mucho juicio. Ya limpio, Se puso un pantalón que encontró colgado en una cuerda y caminando a su alcoba terminó de vestirse poniéndose unas botas y una camiseta amarilla que le quedó abierta en el pecho.
Aliviado de los recientes y azarosos dias, caminó hasta la cocina. Abrió la alacena y poniendo en bandejas, pan, frutas y legumbres invitó a los visitantes a comer.
De pronto escucharon el chillido de los polluelos en el nido. El buitre volteó a mirarlos quedando pasmado  al ver a sus hijos estirar la cabeza buscando alimento. Sin pensar en nada y movido por la ansiedad llenó su buche y acercándose al nido lo devolvió en sus picos que tenían muy abiertos mientras batían las alas semidesnudas.
Olvidado de  el mismo, agarró el nido en el pico y sin despedirse, se elevó potente en el aire gris. Con un fuerte aleteo recorrió el espacio dejándose caer en picada al hielo y a las rocas tan conocidas. Quería disfrutar de la compañía de sus polluelos en sitios seguros. Puso el nido entre rocas abrigadas y se quedó allí olvidándose de todos. Solo sus hijos existían. Los miraba intenso consintiéndolos. . . eran tan débiles. Subió al nido y los abrigó con sus alas mientras les cantaba canciones de hielos verdes y de castillos transparentes.
El señor del tiempo oscuro ya repuesto de sus crisis, invitó a Axo y al alupio a entrar a una habitación donde guardaba corotos, ahí tenía las alas emplumadas que le permitían desplazarse a cualquier lugar en planeos vigorosos, las bajó de una alta pared donde las tenía colgadas y forradas con plásticos. Le dijo a Axo. “Ayúdeme a sacar éstas alas al patio para arreglarlas y volar a la cumbre porque quiero llevarlos hasta allá……….para que lleguen ràpido”. “Usted puede volar?”. “Si. No lo hago seguido pero cuando necesito ir a alguna parte, me pongo estas alas y vuelo todo el tiempo que quiera”.









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